Ingeniero mecánico y de automoción.
Aficionado al mundo del motor desde pequeño, Con una gran pasión por los coches clásicos y las competiciones de coches.
Pruebo y analizo constantemente productos para coche y reviso diariamente las noticias del motor.

Hoy en día existen muchos tipos de baterías de coche. Comprender los pros y los contras de cada tipo puede ayudarte a decidir cuál es la mejor para tu vehículo.

En este artículo vamos a ver por un lado los tipos de baterías para coches de combustión, es decir las baterías de toda la vida y los tipos de baterías usadas en los coches eléctricos.

Si quieres ampliar información de sobre qué batería de coche es la adecuada para tu coche de combustión (diésel o gasolina) te dejo aquí una guía y análisis sobre las mejores baterías para coche y cómo elegir la tuya.

Tipos de baterías para autos con motores de combustión

Baterías de plomo-ácido

La mayoría de los vehículos de combustión utilizan baterías de plomo-ácido, ya que ofrecen una buena relación calidad-precio.

Además, estas baterías son fáciles de encontrar y reemplazar, y tienen una vida útil relativamente larga si se mantienen en buen estado.

Dentro de este tipo de baterías tenemos las de celdas húmedas y las VRLA (mejores y también más caras). También dentro de las VRLA tenemos dos tipos como te contaré a continuación;

Baterías de celdas húmedas

Están formadas por placas de plomo sumergidas en una solución electrolítica de ácido sulfúrico y agua, que produce una reacción química que genera electricidad cuando se aplica una carga.

La principal ventaja de las baterías de pila húmeda es su bajo coste y su larga vida útil: hasta cinco años con una carga adecuada horario.

Las principales desventajas son su vulnerabilidad a los daños por vibraciones o golpes, y la necesidad de un mantenimiento regular, como añadir agua y recargarlas periódicamente.

Baterías VRLA

Son un tipo de baterías de plomo-ácido selladas que utilizan una válvula de control de presión para evitar la escape de gas durante el proceso de carga y descarga.

Esto las convierte en una opción segura y fácil de usar, ya que no requieren ser llenadas con agua destilada ni tener un sistema de ventilación para liberar los gases generados durante su uso.

Son más resistentes a las vibraciones y los cambios de temperatura que las baterías convencionales, y tienen una vida útil más larga si se mantienen en buen estado.

Se dividen en dos tipos principales: las baterías de gel y las baterías de electrolito absorbido (AGM, por sus siglas en inglés).

Las baterías de gel utilizan un electrolito sólido en forma de gel para separar los electrodos, mientras que las baterías AGM utilizan una capa de material fibroso para separarlos, pero más que el funcionamiento te interese más en qué se diferencian entre sí y las ventajas de cada una;

De gel

Las baterías VRLA de gel son más resistentes a las descargas profundas y tienen una mayor capacidad de carga que las AGM, lo que las hace ideales para el uso en sistemas de respaldo de energía y en vehículos que consumen mucha energía eléctrica, como los autobuses y camiones.

Sin embargo, suelen ser más pesadas y tardan más tiempo en cargarse que las AGM.

AGM

Las baterías VRLA AGM son más ligeras y tienen una mayor eficiencia en la carga y descarga que las de gel, lo que las hace ideales para el uso en aplicaciones donde se requiere una alta capacidad de carga en un período corto de tiempo, como en vehículos híbridos y eléctricos.

Además, son más resistentes a las vibraciones y los cambios de temperatura, lo que las hace ideales para el uso en climas extremos.

Baterías de ciclo profundo

Las baterías de ciclo profundo son un tipo de baterías de plomo-ácido que se caracterizan por tener una mayor capacidad de carga y descarga que las baterías convencionales. Esto las hace ideales para el uso en aplicaciones que requieren un alto consumo de energía, como en vehículos eléctricos y sistemas de energía solar, barcos o caravanas, no tanto en coches por los inconvenientes que te contaré a continuación.

El funcionamiento de una batería de ciclo profundo es similar al de cualquier otra batería de plomo-ácido. Cuando se carga, los átomos de plomo se oxidan y se combinan con los iones de ácido en el electrolito, produciendo electricidad. Cuando se descarga, el proceso se invierte y los iones de ácido vuelven a combinarse con los átomos de plomo, liberando electricidad.

La principal diferencia entre una batería de ciclo profundo y una convencional es que la primera está diseñada para soportar un mayor número de ciclos de carga y descarga sin perder su capacidad de carga. Esto se consigue mediante la utilización de materiales más resistentes en los electrodos y la mejora del diseño de la batería.

Las baterías de ciclo profundo tienen algunas desventajas en comparación con las baterías convencionales. Algunas de ellas son:

  • Mayor costo: las baterías de ciclo profundo suelen ser más costosas que las convencionales, ya que utilizan materiales más resistentes en sus electrodos y tienen un diseño más sofisticado.
  • Mayor peso: las baterías de ciclo profundo suelen ser más pesadas que las convencionales debido a su mayor capacidad de carga y su construcción más robusta.
  • Mayor tamaño: las baterías de ciclo profundo suelen ser más grandes que las convencionales, lo que puede ser un problema en aplicaciones donde el espacio es limitado.
  • Menor vida útil: aunque las baterías de ciclo profundo pueden soportar un mayor número de ciclos de carga y descarga, su vida útil suele ser menor que la de las baterías convencionales debido a su mayor uso y desgaste.
  • Mayor tiempo de carga: las baterías de ciclo profundo suelen tardar más tiempo en cargarse que las convencionales debido a su mayor capacidad de carga.

Baterías de calcio

Las baterías de calcio son un tipo de baterías de plomo-ácido que utilizan un electrolito de ácido sulfúrico diluido con una pequeña cantidad de calcio en lugar de plomo en los electrodos. Esto hace que la batería sea más eficiente y tenga una mayor capacidad de carga, lo que la convierte en una opción atractiva para el uso en vehículos de combustión interna.

Cuando se carga, los iones de calcio se oxidan y se combinan con los iones de ácido en el electrolito, produciendo electricidad. Cuando se descarga, el proceso se invierte y los iones de ácido vuelven a combinarse con los iones de calcio, liberando electricidad.

Una de las principales ventajas de las baterías de calcio es que no generan gas tóxico durante su uso, lo que las convierte en una opción más segura y ecológica que las baterías de plomo-ácido convencionales. Además, son más resistentes a las vibraciones y los cambios de temperatura, lo que las hace ideales para el uso en vehículos que realizan largos viajes o en climas extremos.

¿Las desventajas? Que son más caras y difíciles de encontrar que las de plomo-ácido y no sirven coches que requieran alta demanda o tengan sistemas star-stop, por ello son menos usadas.

Tipos de baterías para coches eléctricos

Baterías de iones de litio

Las baterías de iones de litio son un tipo de batería recargable que utilizan iones de litio como material de carga. Son muy populares en dispositivos electrónicos como teléfonos móviles y ordenadores portátiles debido a su alta eficiencia, ligereza y capacidad de carga.

En los últimos años, las baterías de iones de litio también han empezado a ser utilizadas en vehículos eléctricos ya que son ideales para el uso en vehículos que requieren un alto rendimiento y autonomía.

Sin embargo, las baterías de iones de litio también tienen algunas desventajas en comparación con las baterías de plomo-ácido. Son más costosas y requieren un sistema de gestión de la batería más sofisticado para evitar daños y prolongar su vida útil.

Este tipo de baterías es el que se ha impuesto por el momento en el vehículo eléctrico al ofrecer una carga mucho más rápida y ser relativamente ligeras.

Baterías de níquel-hidruro metálico

Las baterías de níquel-hidruro metálico son un tipo de batería recargable que se utiliza en algunos vehículos eléctricos debido a su alta densidad de energía y su capacidad para proporcionar una gran cantidad de energía de manera rápida.

Aunque las baterías de níquel-hidruro tienen una mayor densidad de energía que las baterías de plomo-ácido, suelen ser más pesadas y voluminosas, lo que las hace menos adecuadas para su uso en vehículos.

Además, las baterías de níquel-hidruro tienen una menor duración y una menor capacidad de carga rápida que las baterías de iones de litio, lo que hace que no sean la mejor opción para vehículos eléctricos.

Preguntas Frecuentes

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Ingeniero mecánico y de automoción.
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Pedro Pérez

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